La generación que NO quiere Budo real

Quieren lucir con el karategui, keikogi o kimono bien limpio y planchado para las fotos del dojo que suben a Instagram. Quieren poner en Facebook que entrenan artes marciales para que todo el mundo pueda darle al “me gusta” y ponerles un comentario de asombro y admiración: ¡Cualquiera se mete contigo! Quieren twittear una publicación digna del hashtag #entrenandobudo. Pero son de la generación que NO quiere Budo real. Y no estoy hablando solo del Budo del Karate o la Bujinkan sino de cualquier arte marcial.


Mitori Keiko

Mitori Keiko (o Mitori Geiko), se traduce como entrenamiento de observación o aprender mirando.

Hay ocasiones en las que no puedes entrenar físicamente porque estás lesionado, te encuentras mal ese día, o por otras circunstancias de la vida que van a hacer que durante un tiempo determinado no puedas entrenar físicamente, pero eso no es motivo para dejar de aprender.


Budo, Arte y Filosofía en las llamadas artes marciales

Recientemente, en la entrega de unos premios cinematográficos, los Globos de Oro, la actriz Meryl Streep dijo una frase aludiendo a las artes marciales, concretamente “las artes marciales mixtas no son arte”, entendiéndose en el contexto de la frase que son un espectáculo. Como siempre hay quien se ha sentido muy ofendido por tal frase y hay quien, haciendo la frase extensiva a todo el budo, opina que si la palabra “arte” va implícita en la denominación quien es esa señora para desmentirlo.

No me interesa mucho la polémica sobre qué opina quien, lo que realmente me llama la atención es el desconocimiento de lo que es el Arte, así con mayúsculas. Generalmente se asocia Arte a Belleza y, ésta última, a aquello que nos gusta en una simplificación extrema. Obviamente no todo lo que nos gusta es Arte ni todo el Arte nos gusta.

Arte es un concepto que engloba aquellas creaciones humanas que, mediante cualquier tipo de recurso, expresan o intentan crear una visión sensible de la parte inmaterial del ser humano, ideas, emociones, sensaciones, etc. El Budo, por el contrario, es el conjunto de técnicas guerreras, que buscan dañar, herir, mutilar, incluso matar; es decir, para la batalla aunque hoy día sus objetivos hayan sido convenientemente revisados y convertidos en deportes de combate o para su uso como defensa personal.

¿Cómo elegir el mejor arte marcial para ti?

Hay tantos estilos y disciplinas de donde escoger, que el primer dilema se presenta justo antes de empezar.

Las artes marciales pueden ser practicadas por personas de diferentes edades, desde la infancia hasta gente que supera los 70 años.

Como en cualquier otra actividad a la que se le dedica tiempo y dedicación, en las artes marciales también es necesario conocer cuál es el estilo ideal para satisfacer los objetivos que se pretenden alcanzar, así como encontrar el que mejor se adapta a las características físicas de cada persona.

Ningún arte marcial es mejor que otro, sólo son diferentes, y escoger la ideal es crucial para disfrutar su práctica y ser consistentes para progresar con el tiempo.

Hay muchas variables que pueden entrar en juego, pero hay una serie de factores generales que ayudan determinar en cuáles estilos una persona podría dar sus primeros pasos.

Reflexión: El Budo y sus contradicciones

Si uno lee, escucha o habla sobre las artes marciales modernas, antes o después surge el eterno debate sobre el Budo y las MMA. Las Artes Marciales Mixtas son vistas como más adaptadas, más eficaces en la vida real que las Artes Marciales tradicionales, por así decirlo ya que, en este contexto, “tradicional” se refiere a aquellas que se practican con “kimono” o similar.

No voy a desdecir a quienes así opinan, todo lo contrario, sencillamente me pregunto por la razón de que esto sea así, la razón por la cual un practicante de Karate-Do o Judo debería practicar, además técnicas de “Defensa Personal”, de Goshin, que precisamente significa eso, “defensa personal”. No tiene, o no debería tener, ningún sentido a no ser que, entre todos, hallamos desposeído a la práctica del Budo de su objetivo inicial: “alcanzar la victoria, superar cualquier situación de conflicto, sea éste tangible o intangible” en palabras de Masatoshi Nakayama, a mi juicio, verdadero “padre” del Karate moderno.

Y si las artes marciales modernas, o mejor dicho, su concepción, son inútiles como defensa personal es demasiado obvio que no son tan eficaces como las artes marciales mixtas. Por tanto en lugar de argumentar a favor o en contra sería más sensato recapacitar sobre qué es actualmente el Budo moderno, revisar sus tópicos inútiles y decidir qué y para qué queremos practicar algo, invertir nuestro tiempo (lo más preciado) a fin de cuentas.